Baño Sonoro

Hace muchos años, jugando en las salas, inventamos el baño sonoro de Risas de la Tierra y hasta el día de hoy, es uno de nuestros rituales. Compartimos con ustedes este clip que realizamos con los maestros y les contamos algunos detalles de este momento grupal, de escucha y de mimos sonoros.

Al principio, el grupo de participantes se divide en dos, algunos se acuestan en el piso, entre almohadones, mantitas. Es importante que se sientan cómodos y seguros. Con mucho cuidado y la guía de los maestros, los amigos que van a realizar el baño, se ocupan de asegurar el bienestar y la confianza para los que están recibiendo. Hay que moverse despacito, casi en puntas de pie, sin zapatos, susurrando y buscando soniditos y palabras en el aire, en el alma, en el cuerpo. En el piso también hay chaschas, campanitas, cuencos, instrumentos varios y perfumes para el aire.

Todos vamos entrando en la magia del clima de dar y recibir, de abrirnos a los estímulos en un ambiente de mucho cariño y entrega. Investigamos los sonidos con una clara intención de regalo y sorpresa para los que están recibiendo, que luego cambiarán de lugar y van a realizar el baño para los primeros.

Todos pueden participar, chicos y grandes. La voz también es protagonista. A veces surgen algunas Aaaaa armónicas, a varias voces; otras veces son palabritas en secreto, dichas en la oreja del que está acostado. ¡Hola! te quiero, shhhh, tiki tiki, prrrr, alegría. Y así está presente la musicalidad de la palabra, inventada o real y también el silencio. Es un gran momento de mensajes. La voz en secreto es maravillosa. Siempre hay algunos que toman el lugar de masajistas y estiran suavemente las piernas, acarician los deditos de los pies, pasan con una pluma que hace cosquillas en un brazo, el cuerpo de cada uno se relaja.

Todo se despierta, está vivo. Es un baño a los sentidos, que nos llama a compartir y nos abre a un mundo de sensaciones y sentimientos que quedan para toda la vida y luego podemos practicar en casa.

¡A disfrutarlo!