Propuesta artística y pedagógica

RISAS DE LA TIERRA – PEDAGOGÍA ARTÍSTICA

Una escuela que canta y baila, siente y piensa, juega, incluye, comparte y crece

IDENTIDAD Y FILOSOFÍA DE RISAS DE LA TIERRA

Nuestra propuesta pedagógica se inspira en la educación a través del arte. Proyecto único e innovador. Contempla, acompaña y estimula el crecimiento de los chicos con una orientación claramente musical, promoviendo el desarrollo armónico de los niños en un encuadre de cuidado, cariño, juego y creatividad.

Valorizamos el desarrollo de los niños haciendo énfasis en:

  • Las áreas artísticas, sentidos abiertos y la magia de aprender.
  • Jugar por jugar. El juego habita en la infancia y tiene un sentido profundo en sí mismo. Permite crecer en libertad, desplegando el propio ser, en un marco de alegría, imaginación y creatividad. Parte del proyecto y base del trabajo es que los docentes y adultos se involucran jugando, compartiendo activamente, animándose a bailar y cantando para estimular a los chicos en su aprendizaje de la vida. Los maestros juegan con los chicos, guían, cuidan y proponen con una actitud abierta, creativa y comprometida. La intención pedagógica es valorizar e implementar el juego en todas las experiencias y actividades.
  • Despertar y expresar el ser de los niños: Proponemos despertar las facultades de mirar, escuchar, sentir e inventar desarrollando un sentido personal y creativo, favoreciendo así el despliegue de la propia voz, una “Pedagogía del despertar” (Francois Delalande). Los niños tienen tiempo y espacio para expresarse así como para compartir y reconocer sus producciones, su propia voz.
  • Sensibilidad abierta, curiosa e inquieta que los lleve a observar con atención, a aumentar su capacidad de escucha y a recibir con interés los estímulos que pueblan nuestra vida y hacer cotidiano. Despertar los sentidos, incorporando información y recursos que posibiliten la comprensión de las experiencias para luego imprimir, a todo aquello que los conmueve, un sello propio, individual y grupal.
  • Una escuela que integra: a la comunidad y la familia. Risas invita y acompaña la socialización de los niños, incluyendo a padres, abuelos y hermanos, en un camino compartido. La red amorosa y participativa nos contiene a todos y fortalece el crecimiento en conjunto.

La educación por el arte es una disciplina que se concentra en el desarrollo de las experiencias sensoriales, por lo tanto es importante incentivar a los chicos a usar sus sentidos libre y creativamente, desarrollando actitudes positivas hacia ellos mismos y hacia quienes los rodean. Por ello creemos que el valor del Arte debe estar presente en la educación. No como una actividad semanal, sino como un lenguaje verdadero, una experiencia cotidiana y profunda que va de la escuela a casa y de casa a la escuela, integrada a la vida cotidiana.

El foco está puesto en abrir los sentidos, en musicalizar, a los niños, al jardín, a las familias y la comunidad. En todos nuestros encuentros se escucha y se hace música. Tocamos diferentes instrumentos, cantamos a varias voces y el clima general se puebla de sonidos y melodías. Todos los docentes están vinculados al arte, tocan algún instrumento, ya sea guitarra, piano, violín, flautas, etc.; vienen de las artes plásticas o la expresión corporal y la danza. Y por supuesto: todos cantamos.

En este proyecto privilegiamos un desarrollo integral de todas las capacidades: cognitivas, motrices, afectivas, sociales y expresivas. Este proceso adquiere formas diferentes según las edades. En cada momento se revelan diversas necesidades y nuevas posibilidades.

Nuestra propuesta pedagógica se basa en una educación libre y creativa, que también integra como referencia los contenidos aprobados por el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.

QUÉ ES RISAS. Síntesis, Encuadre y aspectos generales

  • Jornadas simples: Turno mañana o Turno tarde
  • La frecuencia de participación es diaria
  • Atención personalizada: 1 adulto cada 7 chicos.
  • Dinámicas de grupo, Reuniones de equipo y Supervisión permanente de los equipos, grupos y proyectos artísticos
  • Escuela y familia en un mismo camino: la propuesta es familiar y mantenemos las puertas abiertas a los padres. Los familiares están siempre invitados, participan de los encuentros en las clases de sus hijos, guiados por los maestros, quienes también enseñan a los papás a participar de la propuesta junto a sus niños. El clima es cálido, comunitario, familiar y personalizado.
  • Pedagogía propia:  Creemos que la riqueza de la experiencia en sí misma es una gran base pedagógica, en el sentido más profundo. La belleza, la magia, la alegría y el juego, acunados en un ambiente amoroso, donde los vínculos entre todos crecen en afecto, contención, escucha e inclusión. Hacemos foco en ofrecer y crear  experiencias sensoriales, lúdicas, estéticas y ricas para cada niño, como matriz necesaria para el desarrollo del ser humano. De las mismas, deviene el aprendizaje, como deseo de aprender, como amor al conocimiento. El arte compartido es el mejor facilitador para ello y las planificaciones de cada jornada también responden a esta filosofía.
  • Realizamos Conciertos diarios abiertos y participativos para todas las familias como cierre de jornadas, por grupos.
  • Los docentes artistas: tienen formación artística de diferentes áreas, músicos, clowns, bailarines, plásticos, teatro. Se capacita a los docentes en el método de Risas de la Tierra.
  • Risas de la Tierra es una escuela de formación docente. Realizamos capacitaciones continuas en distintas áreas, reuniones semanales de equipo, intenso abordaje sistémico. La educación tiene que ser transformadora para grandes y niños.
  • Fuerte anclaje en lo musical. Se estimula desde la dirección las propias carreras artísticas, volcando esta experiencia en la actividad cotidiana. Cada grupo realiza su propia producción musical.
  • Abrimos permanentemente nuestras puertas a la comunidad barrial, realizando Fiestas en el Boulevard, Conciertos semanales, Espectáculos de Clown.

 

Formación del docente de Risas de la tierra

Los maestros que ingresan a Risas deben atravesar varias instancias de formación. Se realizan reuniones y capacitaciones desde el principio. Se estudia en equipo el material que define nuestros lineamientos en el accionar cotidiano, luego se evalúa el desarrollo del nuevo docente y se realiza un seguimiento que garantice su eficacia en el rol y su despliegue creativo. La formación no finaliza cuando el maestro ha incorporado las herramientas introductorias. El aprendizaje continúa en cada etapa de su trayectoria en la institución. El intercambio se realiza de manera semanal y continua para reforzar el trabajo en equipo y el desarrollo de quienes forman parte de Risas de la Tierra.

¿Por qué un docente artista para una escuela infantil?

Los artistas en su desarrollo investigan el juego, la creatividad y la expresión. Es un camino de crecimiento para desplegar la propia voz. Estas cualidades tienen naturalmente una gran cercanía con aspectos infantiles. Los docentes de Risas, desde las distintas áreas artísticas están muy habilitados para conectarse con lo infantil, con el juego, con la expresión y aquello que alimenta la creatividad. El lenguaje es el mismo, los niños se sienten reconocidos en su esencia de niños, en su momento evolutivo y madurativo. Esto da una gran alegría para todos.
A la vez, el docente artista, desde su especialización en la primera infancia, funciona como facilitador, desde un rol adulto que sabe jugar pero también establece lo necesario para cuidar, guiar y acompañar los procesos de sus alumnos.

“Me llevó tanto tiempo volver a ser como un niño” Pablo Picasso

FIESTAS INSTITUCIONALES LA RONDA: La Gran Fiesta Semanal

Una vez por semana (los viernes a las 11.40 hs. y 16.15hs) invitamos a toda la familia a compartir una “ronda musical” para cantar, tocar instrumentos, bailar, contarnos las últimas novedades, hacer un número de títeres, clown, y disfrutar un momento todos juntos.

Los docentes preparamos conciertos de piano, violín, flautas, percusión y guitarra para compartir nuestras canciones preferidas. A veces hacemos bailes con cintas de colores, tules, vestuario, accesorios y paracaídas gigante. Siempre nos visita algún abuelo pianista, un papá que toca guitarra, una mamá que canta o una tía que toca el violín.

LA FIESTA DE LA MÚSICA

Cerca del 22 de Noviembre festejamos el Día de la Música, por lo cual Risas de la Tierra se viste de colores y canciones. Nos gusta compartirlo con el barrio y que sea una fiesta familiar y popular. Organizamos un evento importante, interactivo y abierto. Durante toda la tarde a partir de las 17.30 hs se acercan los abuelos, amigos y familiares que desean. Están todos invitados. Las puertas están abiertas y cada detalle cuidado atentamente.

En el año 2015 realizamos la fiesta en el Planetario, ya que la propuesta convocó tanta gente que el boulevard nos quedó chico, por lo cual, el sentido de abrir a la comunidad nos lleva a crecer todos los días.

LA FIESTA DE LOS FAROLITOS: CELEBRACIÓN DEL INVIERNO

A fines de Junio, para la llegada del Invierno de 18 a 20hs. realizamos uno de los encuentros más especiales y emotivos: La Celebración del Invierno y la ¡Fiesta de los Farolitos! Es una antigua tradición europea y nos encanta compartirla con la familia y los vecinos. Nos reunimos casi de noche, por lo cual cada uno tiene que tener su farolito luminoso. Compartimos un encuentro lleno de canciones, música y sorpresas, un espectáculo de baile y juego al ritmo de canciones y a la luz de nuestras linternas caseras.

Como en la Fiesta de la Música, nos encontramos en el Boulevard frente a nuestro espacio. Las puertas de la Risas de la Tierra están abiertas para que puedan subir, dejar sus cosas, acomodarse, ir al baño y descansar. Todo está muy cuidado, con personal dedicado a la seguridad y organización de la fiesta. Vamos a encender una pequeña fogata para prender nuestros farolitos simbolizando la propia luz en el frío del invierno y la caminata en familia y comunidad. Todo en un clima de cuidado, canciones y ayuda mutua. Participa la Comisaría del Barrio y extendemos la invitación a ex-alumnos y a los alumnos de los Talleres, a la Panadería Mondragón y los vecinos que quieran acercarse.
Nos gusta compartir los preparativos con ustedes y que la propuesta sea realmente participativa.
Luego de la guitarreada y canciones alrededor de la fogata podremos seguir compartiendo un lindo momento, intercambiar y descansar de tantas emociones.

UNA ESCUELA QUE JUEGA

La escuela puede recuperar el espacio del juego para ofrecerlo a la infancia. Especialmente en el jardín de infantes, el sólo hecho de jugar es fundamental en sí mismo. El ambiente sonoro-musical es muy propicio para un buen crecimiento y para ambientar juegos creativos. Desgraciadamente, para la educación formal, siempre tiene que haber una explicación acerca del juegos. En las capacitaciones de las maestras jardineras, por ejemplo, cada vez que se transmite una actividad placentera, como jugar con arcilla, se enumeran los beneficios y adquisiciones, sin focalizar en el placer de la experiencia en sí misma.

Los conceptos “construir el conocimiento” “anticipar hipótesis” “adquirir habilidades” “desarrollar la motricidad” por sobre todas las cosas, muestran que la educación sigue dirigiéndose a un modelo antiguo, que se orienta principalmente al conocimiento, al ser “competente” y a un supuesto desarrollo del niño. Las experiencias directas, profundas, felices, a través del arte, en un ambiente de escucha y alegría, son la base de Risas de la Tierra y a lo que nos dedicamos cada día. Todo lo demás, las adquisiciones, las construcciones y el conocimiento… vienen por añadidura. Focalicemos entonces, en la calidad de las experiencias y en el desarrollo de las mismas. El pedagogo Sir Ken Robinson desarrolla este tema diciendo que nuestra educación toma en cuenta sólo las cabezas de los seres humanos y principalmente un hemisferio en particular. En su ponencia “¿Matan las escuelas la creatividad?” desarrolla este tema magistralmente. /TED 2008 Los contenidos curriculares de las escuelas y los pedidos de los padres deberían reformularse al servicio de niños felices y de las familias incluidas en la escolaridad. Así como están las cosas, es urgente que la Escuela juegue, cante y baile para crear una comunidad más feliz y sana. Si un maestro canta con los chicos, si un Director invita a bailar en el patio y todos los docentes participan, es una maravillosa educación, donde los niños ven a los adultos disfrutar de lo que hacen y crecen en un mundo positivo, donde compartir es posible.

¿Qué futuro queremos para nuestros hijos? ¿Qué escuela queremos construir? ¿Estamos dispuestos a recorrer este camino?

Implica tiempo, entrega, escucha, encuentro con otros, tolerancia, claridad y mucha comunicación. Los grandes tenemos una responsabilidad mayor que la transmisión de conocimientos y la enseñanza de contenidos y tecnologías.

Los adultos somos los modelos de los chicos y si bien cada uno aprende a vivir la propia vida, hay valores, ideales y búsquedas personales que deben transmitirse. Podemos mostrar a los chicos que en la vida adulta también intentamos ser felices y conocernos a nosotros mismos. Que eso es algo que se construye con paciencia, paso a paso. Que para logarlo necesitamos comprender la complejidad de la vida, experimentar, conocernos y comunicarnos. Un adulto que se muestra vulnerable ante sus hijos o alumnos, está enseñando que se puede vivir en un mundo sin estar a la defensiva y sin establecer batallas. Puede enseñar que los adultos no sabemos todo, pero que igual podemos ir a buscar eso que nos interesa saber. O aceptar los misterios de la vida. Al compartir con los niños nuestros hobbies que complementan el trabajo diario, al mostrarles que también podemos hacer lo que queremos en medio de las obligaciones, les estamos abriendo un posible futuro. Donde a veces sabemos jugar, cantar, bailar, podemos enojarnos, llorar, construir un trabajo que nos apasione, compartir y participar de un mundo que por momentos respira de las rutinas y se ríe de sí mismo.

LA ESCUELA QUE ENSEÑA

En Risas el método pedagógico se basa en la experimentación. Entendemos la palabra enseñar como “sacar de adentro hacia afuera”.

La escuela puede brindar un marco para que el ser humano se desarrolle de acuerdo a sí mismo, a su propia inteligencia personal. Descubriendo cuál es su manera de estar en el mundo, de moverse, de pensar, jugar y vincularse. Para esto tiene que haber una gama amplia de experiencias: momentos de lectura combinados con pintura, música, baile y aventuras en el patio. Momentos de charla e intercambio, espacio para los mimos y el descanso. Momentos de escucha y de silencio. El jardín es una gran oportunidad para encontrar estos recursos lúdicos, expresivos y técnicos. Nos hace felices ver la esencia de ese niño en acción, aceptando su naturaleza y dándole herramientas para compartir con otros sin perder la propia voz. En cuanto a la famosa “Construcción de los Conocimientos” que plantea la educación formal, tenemos un recorrido claro, basado en la experiencia directa. Primero tocamos el objeto, lo sentimos, lo conocemos y luego lo nombramos. No es al revés. Nombrar como demostración de que “sabemos”, por acumular información y repetir como loros no es aprender ni saber, ni construir conocimientos. Actualmente, entre los momentos de lectura en Risas y de las rondas de intercambio, siempre hay un momento para bailar o cantar en grupo. Nos hace muy felices y he descubierto que a los padres también. Muchos papás comentan que ellos mismos sanan sus propias infancias escolarizadas a través de una propuesta que les hace bien, donde sienten que al fin pueden pertenecer y que ese ambiente musical los emociona tanto como a sus hijos. Abre todo un espectro en las familias, donde los chicos escuchan en sus casas las canciones de la abuela, de su papá y se encuentran, se conocen, aprenden del otro y van comprendiendo quién es cada uno, porque hay algo a través de la música que dice: escuchar tiene sentido. Este es un aprendizaje maravilloso.

PORTARSE BIEN VS. PASARLA BIEN

A los maestros de Risas, les pido especialmente que al despedir a los chicos, no digan a los padres “se portó bien”. “se portó tan mal” Son modos de hablar de la conducta que ya envejecieron, que responden a antiguos modelos y el intercambio que queremos generar es diferente. Una manera creativa y abierta de relatar la mañana es contar cómo la pasó ese chico, a qué jugó, si estuvo triste o contento, si hubo algo llamativo para comentar. Entonces, cuando un papá pregunta ¿se portó bien? La respuesta que damos es “la pasó muy lindo, estuvo contento, en la ronda bailó y bailó hasta que todos lo siguieron” ó “estuvo sensible, le dolía la pancita, necesitó que lo tuviéramos a upa” y también “hoy estaba bravísimo! Parecía enojado ¿pasó algo? Lo tuvimos que calmar y buscar una propuesta más tranquila para poder compartir”

PADRES OBEDIENTES VS PADRES ACTIVOS

Para los jardines tradicionales, la idea del “espacio propio” y del orden en el jardín, se sostiene con la ausencia de los padres. En lo posible, con los mínimos reclamos y pedidos de parte de ellos. Un padre que pide reuniones o habla mucho por su hijo es considerado “pesado”, demandante o sobre-protector. De esta manera, el surco recorrido durante siglos por la escuela, no sólo deja a los niños librados a un modelo defensivo de vida sino que deja solos a los padres y a los maestros.

En el período de adaptación de muchos jardines, se obliga a la separación de la mamá como una forma higiénica institucional. Cuando un chico llora, el padre puede estar en la sala de al lado escuchándolo, pero sin la posibilidad de acercarse para el abrazo tan necesitado. Es impactante cómo sigue teniendo ese poder la escuela.

¿Cómo puede ser que una mamá se quede tensa del otro lado porque la maestra dice que no entre? ¿Tanto nos encasillaron en la escuela para seguir “haciendo caso” incluso en la adultez y con lo más preciado de la vida que son nuestros hijos? Creo que las ideas erróneas y las convicciones al respecto hacen mucho daño. Provocan que una mamá dude de sí misma y se sienta insegura de intervenir, tratando de hacer caso a la maestra, que la convence con principios. Las maestras y las Directoras, insisten en que ese llanto pasará y que es importante que ayudemos a los chicos a independizarse y a estar solos en su grupo. Dicen que “eso es bueno para todos”. Lo más llamativo del tema, es que estamos hablando de niños de 1, 2 ó 3 años, pequeños seres, que llegan del reinado de su casa y encuentran que ingresar a una Institución es algo amenazante, un lugar lleno de reglas arbitrarias, donde deben aguantar el llanto, porque de todos modos, sus papás no podrán ingresar para estar con ellos. Por eso muchos chicos no quieren ir al jardín. Esa es una señal para escuchar.

CONSTRUIR LA ESCUELA ENTRE TODOS

La idea de “grupo” es algo muy nuevo en nuestra sociedad, todavía nos cuesta compartir los territorios comunes. Continuamente intentamos poner reglas para sentirnos seguros.

Nos llamamos a la “civilidad” y a la buena conducta, intentando reprimir y ordenar nuestros deseos primitivos de cruzar la calle cuando queremos, de tirar cosas en espacios públicos, de gritarle a la maestra que así no queremos educar a nuestros hijos y así sigue la larga lista de adaptaciones diarias, en pos de una buena civilización. Pero una buena civilidad y una buena convivencia no se construye por igual en todos los escenarios urbanos. Una cosa son las leyes de tránsito, que no se transgreden, por un tema de seguridad. Y otra muy distinta es someterse a las leyes de la educación tal como está planteada. Porque la humanidad pide urgente una escolarización más amable, más flexible y que escuche la naturaleza de los niños en forma más creativa y lúdica. Las reglas pueden ordenarnos y ayudarnos a crecer con otros. Son fundamentales. Pero en exceso, en el ámbito de la educación, también pueden reprimir los miles de pulsos infantiles, la creatividad, el llamado de cada uno en esta vida y transformar el crecimiento de los niños en una adaptación a un molde copiativo, doloroso e ineficaz. Más allá del cumplimiento de las reglas y la repetición de contenidos, todavía no aprendimos a construir una escuela que nos haga felices. Ya sea desde madurar la posibilidad de compartir, escuchando nuestro deseo y aprendiendo a pedir, a cuidar a los otros y a acompañar a nuestros hijos en una socialización amable.

Hacia una Educación Sonora
R. Murray Schafer Ed.
Pedagogías Musicales Abiertas.- año 1994 Síntesis de Magdalena Fleitas para Risas de la Tierra.- año 2009

El tema que nos preocupa es el sonido y la tarea consiste en sugerir a los maestros algunos caminos que puedan ayudarlos a escuchar con mayor eficacia. El escuchar es importante en todas las experiencias educativas. La escucha sucede continuamente aunque esto nos guste o no, pero el hecho de poseer oídos no garantiza su efectividad. La educación de los sentidos, entre ellos la audición, es de fundamental importancia. Existe una diferencia entre escucha focalizada y escucha periférica. ¿Por qué focalizamos ciertos sonidos y escuchamos superficialmente otros? Elegimos sonidos para escuchar y sonidos para ignorar.

El “Soundscape” -paisaje sonoro- es el entorno acústico y campo sonoro total. En todas partes del mundo en la actualidad el paisaje sonoro está cambiando. Esto ha producido un entorno más ruidoso y mayor ensordecimiento. Pero aparte de los daños fisiológicos producidos por la polución sonora ¿cómo llega a ser afectada psicológicamente nuestra escucha? El paisaje sonoro moderno ha estimulado el apetito por el ruido. Podemos transformar este tema negativo y alienante del ruido en una propuesta positiva de diseño del paisaje sonoro. Este diseño del paisaje sonoro se hace desde adentro. Y se logra a través de la estimulación de personas en grupo que aprenden a escuchar los sonidos que les rodean con mayor atención crítica. ¿Cuáles son los sonidos que quisiéramos conservar? Tenemos que aprender a escuchar. Pareciera que se trata de un hábito que hemos olvidado. Debemos sensibilizar el oído al milagroso mundo sonoro que nos rodea. La escucha nos lleva a lugares donde no llega la mirada. Los oídos ven a través de las paredes y a la vuelta de la esquina. Cuando algo está escondido, el sonido nos revela su ubicación y su significado.

La “Limpieza de Oídos” es una colección de ejercicios cuyo objetivo primordial es comenzar a tomar decisiones conscientes sobre el propio diseño de nuestro entorno sonoro. Algunos ejercicios se relacionan con la percepción auditiva y la imaginación. Otros con la producción de sonidos y los últimos se refieren a los sonidos en la sociedad. De esta manera, anotando, observando los sonidos que nos rodean, vamos conociendo nuestro propio paisaje sonoro. Escuchamos a la distancia y en la cercanía. Agudizamos nuestro oído para percibir diferencias y registrar nuevamente los sonidos cotidianos que no sabemos atender. Podremos escuchar las “sombras acústicas” y cómo el sonido viaja en el aire, cambiando su timbre, intensidad y color. El Diario Sonoro es una propuesta para registrar y anotar algo cada día. Los sonidos curiosos que hemos escuchado, la reacción ante los mismos, pensamientos generales ante el entorno acústico, etc. Se puede intercambiar con el grupo y observar los diferentes registros de escucha que tenemos las personas.