Nota Espectáculos del Diario Clarín

Para subirse a la ola

Sábado 28 de Enero del 2012

Magdalena Fleitas. Es su nuevo disco, “Risas del agua”, la cantautora enhebra ritmos folclóricos con sonidos acuáticos.

Por Alejandra Herren. Especial Para Clarín

Las canciones se enhebran como un collar de perlas en el nuevo CD de la cantautora Magdalena Fleitas, Risas del agua , el cuarto de su carrera.

En la nueva realización, los ritmos folclóricos hispanoamericanos conducen el recorrido musical, acunados por sonidos de agua. Huayno, son, cumbia colombiana, taquirari, zamba, vallenato, chamamé, compuestas por Fleitas, se hermanan con canciones populares gallegas, venezolanas, brasileñas, cubanas para dibujar este variopinto abanico de coloraturas rítmicas a lo largo de 31 tracks.

Como si se tratara de la oscilación de las olas o del curso de un arroyo, las canciones van produciendo un dulce vaivén, con remansos de temas cantados a capella por niños (verdaderas perlas, como La canción del pececito ), cuyas voces dan, además, pinceladas continuas de frescura y alegría.

Evidentemente, Magdalena Fleitas concibe sus discos como una totalidad y en equipo, porque cada miembro de su banda, integrada por Valeria Donati, Fernando Tomasenía, Martín Boffi, Mariano Gora y Gabriel Ostertag, aporta ideas y arreglos. Las voces ocupan un lugar tan importante como los ritmos, gracias a los arreglos vocales y al coro de niños.

“Cada disco va creciendo de a poco -cuenta Magdalena-, con inspiración, idas y vueltas, ensayo y error. Este disco lo fuimos presentando con la banda y así seleccionamos las canciones, de acuerdo a la respuesta del público. Por otro lado, mi gusto por los ritmos folclóricos viene de escuchar y de viajar por el país; me gustan las voces auténticas, aquellas que cuentan algo del lugar, del paisaje, de la gente. En mi casa se oía de todo, pero a mi papá le gustaban las cuecas cuyanas y a mi mamá los ritmos latinoamericanos, y así también fui encontrando mi lugar y mis gustos en el folclore, fusionado con mi vida urbana.” El resultado es igualmente disfrutable para los adultos como para los niños. “La música es música para todos -explica Fleitas-. Creo que es importante que los papás disfruten lo que sus hijos escuchan y viceversa, porque así se va creando el amor por la música y cobra sentido escuchar”. Cuando habla de educar a los niños en el gusto por la música, Fleitas lo hace con la autoridad que le da el hecho de ser la fundadora y directora del Centro Cultural Risas de la Tierra, un jardín musical para niños.